Listography

26.10.16

A mi yo de otro lugar que no me perteneció nunca.

Hay gente que se va intentando no volver,
del lugar en el que la vida le arrebató la última esperanza, pero en los ojos del que vino veo la pérdida. La carencia que brilló más que lo que vino después y se quedó.
En las arrugas de sus ojos como surcos en los que sembraron la ausencia de algo que pudo haber sido, incluso después de saber qué podría haber sido.
Dolerá más saber que no se pudo en ningún tiempo verbal y que el pasado dejó de ser lingüística para convertirse en la pesadilla del futuro incierto.
Los que sufrimos la pérdida de algo que nunca tuvimos nos cuestionamos si merecemos lo que tenemos.
Nos hacemos preguntas sobre si el dolor se puede asimilar como el alcohol, y si el recuerdo tiene la misma verdad que la del Bebedor de lengua espesa (o toda o ninguna).
Si nos despertamos con la resaca del mañana o con la mentira del ayer.
¿Valdrá la pena vivir en este presente fruto de un millón de "sies" o "noes" que dijimos cuando no entendíamos nada?
Cuando no sabíamos que la vida es el efecto dominó de muchas personas que aún no conocemos.
Cuando la vida es, en efecto, una caída al azar de muchas personas que aún no se conocen.

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