Listography

14.5.11

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.

Solo le hacen falta cuatro cosas a Soñadora en su dulce mesita de noche.
En primer lugar siempre había un espejo, redondo, de un tamaño mediano colocado de una forma en la que se moviera como se moviera, ella pudiera reflejar sus ojos grises en él.
Pero no era un espejo normal, era uno mágico, o al menos ella siempre lo creyó así. Era tal el aprecio por esa pequeña joya, que estaba protegida con una preciosa cúpula, tan transparente que se hacía difícil saber que estaba ahí.
La razón del por qué a tener el espejo ahí era simple, Soñadora siempre necesitaba verse, saber quién era, su historia al ver su sonrisa. 
Quizás despertaba de un sueño profundo, y podía confundirse con un horrible monstruo de cola larga al no ver su reflejo, o quizás despertaba y se creía el centro del mundo.
Era tan necesario, que vivía con miedo, desde luego era el objeto más importante de su mesita...no vaya a confundirse con algún personaje de algún sueño.


Asesinando pesadillas.

4 comentarios:

  1. Todo soñador necesita conocer su propia mirada en los ojos que le muestra el espejo tal como se plantarán al juicio ajeno. http://enfugayremolino.blogspot.com/

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  2. Es bonito que tenga claro quien es... a veces, esos objetos que para algunso son insignificantes siempre traen una historia detrás! Me encanto.
    www.unamasenestemundo.blogspot.com

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  3. Muchas gracias chicas, un besote!

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